Articulo aparecido en AULA de el Mundo. Junio 2003

 

NUMISMÁTICA

El arte de coleccionar monedas

Antiguas, modernas, españolas, griegas, romanas... Hay monedas para todos los gustos y para todo tipo de coleccionistas. La Numismática tiene una gran cantidad de adeptos en nuestro país que encuentran en estos metales casi ‘preciosos' una forma de conocer la historia, el arte y la evolución del hombre. Aquí te presentamos algunos consejos de expertos, si quieres iniciarte en este mundo

OLGA MAGISTRIS LÓPEZ

Coleccionar monedas no es tan caro, ni tan clasista como parece. La Numismática (ciencia que trata del conocimiento de las monedas y las medallas) puede estar al alcance de cualquiera que tenga interés por estos metales casi preciosos.

De hecho, se pueden adquirir monedas desde cinco euros, como los llamados bellones árabes, pasando por los 30 de los denarios romanos, hasta los 280.000 de la llamada cuatro excelentes de los Reyes Católicos. Por cierto, es la más cara de España y se vendió en una subasta, en Madrid.

El precio de una moneda se establece por la rareza, el estado de conservación en el que se encuentre y por la demanda. “Por muy rara que sea, si nadie la quiere, su precio baja”, explica Jesús Vico, coleccionista profesional. Eso no ocurre con las griegas y romanas o las acuñadas desde el siglo XV hasta nuestros días, que pueden alcanzar precios muy altos.

“Todo esto hay que tenerlo muy claro antes de comenzar cualquier colección y, sobre todo, es necesario “definir el tipo de moneda que se quiere, antigua o moderna”, explica Vico. “Sólo en España hay 28.000 distintas y, claro, no se pueden coleccionar todas”, añade.

Una vez en nuestro poder, la moneda debe ser clasificada siguiendo algunas pautas. En primer lugar, hay que leerla y después, identificarla. Si es moderna, en ella figurarán todos los datos necesarios: el país de origen, el año, etcétera. Pero si es antigua, habrá que recurrir a los libros.

No hace falta tener conocimientos de Historia para dedicarse al coleccionismo de monedas, porque en nuestro país existe una de las mejores bibliografías sobre el tema, que se renueva cada año. “Yo mismo tengo que consultar decenas de volúmenes al día cada vez que adquiero alguna”, comenta el coleccionista.

Por cierto, según Enrique Rubio Santos de la Asociación Numismática Española, “las monedas de una colección nunca se limpian, aunque existen algunas excepciones”. Sin embargo, “cuando no queda más remedio y sigue permaneciendo sucia, es mejor dejarla porque podría estropearse”, añade este aficionado.

En total, en España existen alrededor de 4.000 coleccionistas de monedas antiguas y varios miles más de moderna, que es la más generalizada entre los coleccionistas.

La moneda: un invento que revolucionó la economía

Ocurrió en el año 700 antes de Cristo, en el antiguo reino de Lidia (actual Turquía), que a un señor llamado Sardys se le ocurrió estampar un sello sobre un trozo de metal que extrajo del río Patolo. El metal en cuestión era una pepita de una mezcla natural de oro y plata y el sello, el rostro de un león. Pues bien, aquella primera moneda enseguida se hizo de curso legal y se comenzó a utilizar como cambio de mercancías. Poco a poco, sustituyó al trueque.

A partir de ese momento, la moneda comenzó a ganar adeptos y a transformar la economía mundial. Pero fue durante el Imperio Griego que comienza a expandirse su utilización por todas las culturas del mundo. Así llegó a España. En el año 210 antes de Cristo, en el pueblo de Rosas (Girona), -entonces colonia griega- se acuñó la primera moneda. En el anverso se había estampado una cabeza femenina y en el reverso, una rosa vista desde arriba.

Algunas de estas monedas todavía pueden verse hoy día en manos de coleccionistas muy especializados o en algún que otro museo. Lo cierto es que la circulación de monedas de colección en nuestro país, ya sean antiguas, ya modernas, es importante y, algunas de las piezas son fáciles de conseguir.

¿Los lugares más comunes dónde se pueden encontrar? En tiendas especializadas de venta directa o bien en los famosos mercadillos dominicales, aunque según todos los expertos, no es lo más aconsejable.